Cuanta autoridad te da gozar del don de la posesión. Seguramente no me vendrian a buscar para jugar a la pelota a la tardecita de no ser por que tengo el poder. Poder cuyas características ovales y esféricas permite desarrollar deporte muy economicamente. Poder armado a fuerza de aire; Poder que pica unos pasos adelante tuyo y se va como una langosta por encima de tus cabezas.
Lamentablemente el dios "Cronos" no deja de empujar las agujas del reloj. El tiempo pasa y las cualidades futbolísticas que en algún momento de onanismo pleno sobresalían, se fueron transformando en lentitud y un deplorable dominio de pelota. Lo que en algún momento se calificó como un buen "tres dedos", hoy no es mas que un puntín a las nubes. Lo que en alguna etapa de mi vida era una buena "pisada", hoy es un torpe y ridículo tropezón que termina con mi rodilla sangrando en el suelo.
Jugar a la pelota es el reflejo mas noble del avance de los años.
Lo que en algún momento eran medias altas coquetas, pantaloncitos bajos coquetos y remerita adentro solo en la parte de adelante bien coqueta... hoy no es mas que unas medias altas apretadas al borde de reventar, un pantalón ajustado en el tracero que quedó de aquella época gloriosa y una camiseta transpirada a mas no poder que delata una panza cervecera que hace "bolsa" como vista.
Nada mas certero que el "Picadito" de Barrio a la tardecita para darse cuenta que el cigarro es maligno y que no practicar deporte cotidianamente anula de a poco las posibilidades físicas de una persona.
Mezcla de historieta de Fontanarrosa y el humor cordobéz, un picado significa mas que un juego; es una cultura en si misma; una manera de vivir la vida. Trabajar todo el día y esperar con ansias ese momento de éxtasis, ese ratito de gloria, esos minutos de creerse Messi pisando una redonda.
Lástima que nos asemejamos mas al muñequito de neumáticos "Michelin", que a los que vemos en la TV, bien peinados y con clase.
Fuera de lamentar nuestra condición y gozando de esa maravilla que llamaron "Picadito", brindo con una cerveza bien fría para recuperar lo transpirado y situado al lado de la parrila donde reposan calientes las tiras de asado.
Eso me enorgullece. Saber que Riquelme debe cuidarse y se priva de tomar cerveza, de comer chocolates y de verse a sí mismo los domingos...
Tendrán muchos autos importados, pero no tienen la chance de gritarle algo a una mina que pasa caminando mientras quedaste tirado en el piso después de un choque.
Serán millonarios pero el partido se juega igual si ellos no van a la cancha. Sin el "Gordito de la Pelota" no hay picado, no hay pelota.
Tendrán fama y muchas horas de television, pero no tienen la posibilidad de ponerse "golosos" y encarar a todos queriendo hacer el gol de Diego a los Ingleses.
Tendrán muchas cosas, pero estoy seguro que bien en el findo algo nos envidian; Por no poder ser...
como "El Gordito de la Pelota".