Todavía algún arriesgado se anima a insistir para curar la enfermedad a la que me voy a referir: catedráticos, viejos ilustrados optimistas y algún que otro panadero.
“La sociedad del siglo XXI necesita sujetos activos, prioriza el todo sobre las partes, es solidaria y asistencialista.” Muy bien, adivinaste. Claro, en el único lugar donde podes encontrar esta concatenación de letras que formen semejante mentira, es en un discurso político; o en una clase donde el profesor intente meterte en la cabeza valores que fueron esquivos a su propia generación. La Democracia.
En nuestro país hace apenas un par de décadas que utilizamos sin interrupciones este régimen y parece que todavía no entendemos bien lo que significa. Sería algo así como la participación directa, a través del voto ciudadano, de nuestros representantes. En palabras tiernas suena lindo, pero dista muchísimo de una realidad cruel y más gris que un tango de Goyeneche. Siguiendo esta línea diremos que todos, mayores de edad, con nacionalidad argentina, estamos en condiciones de sentarnos en el Sillón de Rivadavia y conducir un país de casi cuarenta millones de habitantes. Creo que ni siquiera el secundario completo es necesario para calzarse la banda. ¿Esa disposición la habrán echo por temor a que nadie termine el secundario y mas en una escuela pública? El sistema democrático con el paso del tiempo sufre el lógico desgaste propio de la historia como entidad y cae en una necesidad de reemplazantes para ocupar cargos de política y burocracia. En el 2008 arriesgo a decir que el 10% de los jóvenes promedio de veinte años, está al menos interesado en la política. Probablemente sean hijos de senadores, legisladores o intendentes municipales que conocen de cerca los beneficios y la ganga. Cuidado que también existe un emergente de “solidaridad” en cualquier rincón del país.
"Siempre una mano amiga aparece para darte un apoyo… lastima que son mas las manos que aparecen para robarte el reloj."
Como Todo tiene que ver con Todo; y volviendo al tema de la participación juvenil, entenderemos que los adolescentes y no tanto, estamos viviendo una etapa de “no compromiso” en todos los aspectos de nuestras vidas. Cada vez menos parejas de novios paseando los domingos a la tarde, cada vez menos recambio en la comisión de fútbol de tu club, menos participación social,bla bla y etc. El no compromiso es expresado por una multiplicidad de factores, como puede ser por ejemplo el poco desarraigo de las nuevas generaciones de la casa “de los viejos”. En ese lugar vas a encontrar una cama, un plato de comida y hasta si tenes suerte una (cariñosamente) vieja que te hace la señal de la cruz y te da un beso antes de ir a dormir. En ese lugar nos escondemos los que no queremos la mochila de la responsabilidad y si queremos plata los sábados para el asado con los “Muchacho`”.
Nos escondemos bajo el ala protectora de la “vieja”, que dotada por condiciones naturales nos resguarda de las garras del “viejo” que no soportan vernos dormir hasta el mediodía. PPFF!!!.
Sabemos que somos anacrónicos y que nuestros cuerpos están envejeciendo en un lugar que no corresponde, pero nos pusimos repelente "anti cambio".
Adolescente Juventud...
Grandes para ser Chicos y Chicos para ser Grandes...